Saratoga - Secretos y Revelaciones

Primer paso: el single… La impresión fue bastante buena, tanto que tienes ganas de ver cómo va a acabar la aventura. Segundo paso: escuchar el disco… Y es que no he sido la primera persona que dice aquello de “me esperaba más”. Tercer paso: escucharlo unas cuantas veces más…. Poco a poco se descubren más cosas, de hecho, el disco se va descubriendo a sí mismo, logrando que tema tras tema entres dentro de sus melodías cosa que en un principio parecía más difícil.


Así ha sido, y es que me vais a permitir tomarme la licencia de defender una rutina que, según avanzan los tiempos se está perdiendo: Coges el CD del grupo en cuestión, lo metes en la cadena de música (ahí estamos, nada de auriculares, ordenadores y nuevas tecnologías), con sus altavoces (¡de madera!), un sofá para sentarte con el libreto en la mano (¡papel!) y las orejas destapadas esperando una buena ración de heavy metal. Y esto lo digo porque sigo defendiendo que hay grupos que funcionan mejor cuando “parece que las melodías te envuelven”.


Después de esta licencia introductoria, vamos a entrar al trapo al 100%, y es que este nuevo disco de SARATOGA, “Secretos y Revelaciones”, creo que tiene un buen denominador común, y es que está muy bien trabajado. Además, en algunos detalles se ve la marca de Roland Grapow (ex HELLOWEEN y actualmente liderando a sus MASTERPLAN) que, según la propia banda, tenía licencia para cambiar a su gusto. Encuentro mucha variedad en los temas, pese a que un par de ellos me parece que no terminan de encajar muy bien con el resto del trabajo (parecen bajar de otras zonas de Europa, por decirlo de alguna manera), pero ante todo hay mucha calidad y algunos detalles interesantes como esas intervenciones de Andy (batería) con el piano en unas intros, solos o ritmos diferentes. En definitiva, es una evolución más en la carrera del grupo, pero manteniendo firme el sello sonoro de SARATOGA, quizás con una cierta vuelta a ese deje más power y rotundo de trabajos como “El clan de la lucha” o “Agotarás”.


Ya estaba en el single, pero “No sufriré jamás por tí” me sigue sorprendiendo por el ritmo que va cocinando la canción desde dentro, en gran medida gracias al trabajo de Niko al bajo. Pero tenemos que destacar a todos los componentes de la banda porque por ejemplo en “Deja Vu” Tony (guitarra) se marca un tema rotundo, con sólo de un minuto incluido que te deja embobado, con las orejas tan abiertas que se te olvida respirar. Pero no sólo Tony y Niko dan muestras de su calidad (por todos conocida a estas alturas) sino que Andy en “Mucho por vivir” realiza un muy buen trabajo, en un tema extraño pero que acaba gustando, y que es de los que me gusta etiquetar como “de directo”. Y como está de moda jugar a ser juez con SARATOGA, no se puede quedar atrás la opinión sobre Tete (voz), que personalmente opino que ha madurado mucho y aún nos puede dar más. De hecho, en este disco está llegando un poco más lejos y añade colorido al tono general a lo largo de los diferentes temas.


Siendo SARATOGA, una vez más hay que volver a alabar los temas lentos como “Mar de Luz” (ojo con la guitarra y ritmos de este tema) y “Cuando los sueños te hagan llorar”, diferentes pero muy buenos ambos dos. Pero no me puedo despedir sin comentar dos temas que me sorprendieron muy gratamente desde la primera vez que escuché el trabajo: “Luna Llena” y “Lágrimas de un Ángel”. El primero aparece rodeado de un ambiente y unos ritmos más oscuros que desembocan en unos estribillos optimistas y más limpios. Y desde el segundo nos muestran la visión de un soldado que desembarca en Normandía y que sólo puede ver la muerte delante de sus ojos.


Como resumen, pese a que mi primera impresión fue decepcionante con ese “me esperaba más” que decía al principio, después de escucharlo unas cuantas veces me parece un buen trabajo en el que podemos encontrar muchos aspectos a destacar y que, sobretodo, está repleto de calidad sonora y buen heavy metal. Sobre si supera o mantiene el listón con respecto a trabajos anteriores ya sois vosotros, los oyentes, los que tenéis que decidir.


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